Asimov creyó que tres leyes bastarían para controlar a los robots. La inteligencia artificial está demostrando que el problema es mucho más complicado
Durante más de ocho décadas, las famosas Tres Leyes de la Robótica han representado una de las ideas más influyentes sobre cómo evitar que las máquinas se vuelvan peligrosas. Pero los sistemas actuales de inteligencia artificial están revelando una dificultad fundamental: obedecer una regla no significa necesariamente comprenderla, y una máquina puede provocar consecuencias indeseadas…

