Una IA puede “infectar” a otra sin malware: los nuevos virus mentales se esconden en su memoria y pueden seguir propagándose
No necesitan instalar software malicioso ni modificar el código del modelo. Investigadores demostraron que determinadas instrucciones pueden alojarse en la memoria persistente de un agente de inteligencia artificial, alterar su comportamiento y conseguir que este las transmita a otros agentes. En las pruebas más extremas, algunas sobrevivieron a 20 transferencias consecutivas. Los virus informáticos tradicionales…

