
El primer modelo se ha fabricado a mano, pero ya es operativo y puede desplazarse utilizando ruedas y un cuerpo central de hielo. Los investigadores están estudiando diversas técnicas de fabricación aditiva y sustractiva, aunque por ahora la más eficiente ha demostrado ser el esculpido mecánico por medio de taladros. Una de las propuestas del equipo es que, en un futuro, se envíen dos tipos de robots en las misiones de exploración interplanetaria. Por un lado, habría un robot que se encargaría de buscar y recolectar los materiales de fabricación y, por el otro, un robot en el que se instalasen o reparasen las piezas de hielo.
Por supuesto, los sistemas eléctricos y conectores de este proyecto tecnológico seguirían fabricándose con aleaciones metálicas, pero el objetivo sería reducirlas a lo imprescindible para minimizar problemas técnicos irreversibles. El dispositivo actual tiene un peso de 6,3 kilogramos y, por ahora, se pondrá a prueba en los entornos antárticos. El objetivo es que en un futuro permita explorar planetas y asteroides donde haya hielo disponible en abundancia y temperaturas muy bajas.


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